La escarificación del césped puede hacerse:
Manualmente, usando un rastrillo: consiste en ir arañando
enérgicamente con el rastrillo la superficie de la tierra. Si la extensión a
escarificar es pequeña resulta factible, pero en un jardín mediano o grande,
no. Es un trabajo muy cansado y poco eficaz.
Con una máquina escarificadora (Regenerador).Esta
máquina tiene un rodillo con varias cuchillas verticales que van "rajando",
rompiendo la superficie del suelo y destrozando ese fieltro, esa capa impermeable
que asfixia al césped. También rompe parcialmente sus raíces, pero no pasa nada
puesto que se regeneran rápidamente. El regenerador se pasa pocas veces cada
temporada (dos como máximo), por eso es una buena opción recurrir a un establecimiento
de alquiler de maquinaria de jardín. Tras pasar el regenerador, el césped tiene
una apariencia muy poco estética, ya que parece arrasado. No hay que preocuparse,
porque en una o dos semanas se habrá cerrado perfectamente y además estará regenerado
y más vigoroso que antes. Pasa el rastrillo de púas flexibles después de escarificar,
para recoger el "forraje" que ha dejado la máquina en la superficie. Una vez
hecho ya sea un escarificado o un aireado (practicar orificios al césped que
permiten gran entrada de aire), es conveniente aportar fertilizantes químicos
o hacer un recebo. Será una mejora para el suelo, que tu césped agradecerá
con seguridad. Un recebo consiste en extender, tras una labor de aireado o de
escarificado, por la superficie:
* Arena sola.
* Turba o mantillo solo.
* Arena + turba o arena + mantillo.
Si quieres, puedes hacer también una resiembra ligera tras escarificar.
Resumiendo: TODOS los años y en TODO tipo de céspedes
es muy conveniente hacer un escarificado en primavera. Luego, tras pasar
la escarificadora o bien el rastrillo manual (si lo haces con esta herramienta),
es conveniente aportar fertilizantes químicos o hacer un recebo con turba o
mantillo. Seguidamente, regar abundantemente y, a los pocos días, el
césped estará espectacular y rejuvenecido. Si en otoño se puede realizar otro
escarificado, aún mejor, y si en primavera haces un aireado además del escarificado
"obligatorio", también fenomenal. Es frecuente ver praderas con poco brío y
con grandes manchas amarillentas, principalmente debido a la compactación del
suelo y por el fieltro que tiene. La solución es pasar regenerador y, posteriormente,
abonar.
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